Gira Porteña a puro Tango
De tarde, clases gratuitas de baile. A la noche, shows marcados por la heterogeneidad: desde los arriesgados sonidos de Fain-Mantega en el Julián Centeya hasta la propuesta rioplatense de Omar Gianmarco y Malena Muyala en la Rural.
... Dos dúos transformaban el bello Julián Centeya en un trampolín de sonidos arriesgados. Uno en especial: Fain-Mantega. Ella, Paulina, es flautista. El, Ezequiel, pianista. Y ambos presentan su disco + Tango. La simbiosis da una rareza que felizmente el tanguero de hoy acepta, banca y permite. La flauta traversa le queda muy bien a “El Choclo” o a “Flor de Lino”. Los arreglos, muy originales, de algunos clásicos de Astor Piazzolla y el estilo, casi único, de los temas propios concierten a la dupla en un recipiente de atención colectiva: al menos la de las 200 personas que hay en el Centeya.
.